Manos paraguayas hacen historia en el Puente de la Bioceánica

El Puente de la Bioceánica hoy no solo une a Paraguay con Brasil, sino que también deja historias de trabajo, aprendizaje y superación. Durante su etapa de mayor actividad, la obra reunió a unas 500 personas y hoy cerca de 250 trabajadores participan en las tareas finales.

Entre ellos se encuentra Arnaldo Silvero, oriundo de Guarambaré, quien desde hace un año y tres meses integra el equipo del carro de avance. Esta es su primera experiencia en una obra de semejante magnitud y representa la oportunidad laboral que esperaba para sostener a su familia.

“Estaba en casa cuando me llamaron para formar parte del equipo. Ese fue mi primer paso y una oportunidad para sacar adelante a mi familia con un trabajo digno. Nunca imaginé que también llegaría a formar parte de esta obra”, recuerda.

Su principal desafío fue adaptarse a las labores en altura y coordinar las maniobras con sus compañeros brasileños. La convivencia diaria le permitió aprender portugués y fortalecer el vínculo con quienes trabajan desde el otro lado del río Paraguay.

“Fue un trabajo duro, pero trabajando en equipo se llega adelante. Estoy orgulloso de formar parte del grupo del carro de avance y de representar a la mano de obra paraguaya. Es una experiencia única ver cómo se unen Paraguay y Brasil”, expresa.

Para Arnaldo, integrar por primera vez un equipo paraguayo encargado de las complejas maniobras del carro de avance constituye uno de sus mayores logros. También destaca el alcance internacional de una infraestructura que conectará al Chaco con otros países de Sudamérica.

Una mujer con garra

Mónica Analía Escobar, residente de Carmelo Peralta, lleva más de tres años vinculada al proyecto. Se desempeña en el área de logística y como apuntadora, registrando la cantidad de personas en cada frente, verificando sus tareas y coordinando la disponibilidad de maquinarias.

“La verdad es que estoy muy orgullosa de formar parte de esta gran obra. Como mujer, es algo increíble. Cada cosa que una ve y cada lugar al que llega se convierten en una experiencia muy buena”, comenta.

Uno de los momentos que más la emocionó fue presenciar la unión física de la estructura entre ambos países, después de acompañar durante años su crecimiento desde Carmelo Peralta.

“Es como un sueño realizado, especialmente porque ocurre aquí, en un lugar que está muy lejos de todo. La sensación es única”, sostiene.

Mónica también alienta a otras mujeres a abrirse camino en espacios tradicionalmente ocupados por hombres.

“No tienen que tener vergüenza. Deben tener garra y animarse, porque hoy las mujeres también podemos hacer muchas cosas que hacen los hombres. Es una experiencia única y muy buena”, afirma.

Su hija de nueve años sigue con entusiasmo su trayectoria y celebra que su madre forme parte de una infraestructura de alcance internacional. Mónica asegura que, al finalizar el proyecto, se llevará el aprendizaje adquirido y el recuerdo de haber llegado hasta el extremo del tablero durante su construcción.

Empleo e inclusión

La ejecución del puente generó alrededor de 500 empleos en su periodo de mayor actividad. El plantel estuvo conformado por ingenieros, arquitectos, técnicos, operarios especializados y personal de apoyo.

El emprendimiento también abrió oportunidades para 13 integrantes de la comunidad Ayoreo y entre 15 y 20 mujeres que desempeñan diferentes funciones. Además, impulsó la contratación de mano de obra, servicios y proveedores locales, favoreciendo el movimiento económico de Carmelo Peralta y otras localidades del Alto Paraguay.

Mediante el componente de Seguridad Industrial y Salud Ocupacional (SySO), el personal recibió capacitación permanente en primeros auxilios y rescate en altura. Esta preparación fue fundamental para realizar con seguridad tareas a más de 140 metros.

Recta final

Con un avance general cercano al 90%, las labores se concentran hoy en la terminación del tablero central, tras el hormigonado de la dovela de cierre realizado el 15 de julio.

Los equipos también verifican la topografía y alineación de la estructura, retiran las vigas auxiliares utilizadas durante el cierre y ejecutan el postensado de las vigas transversal y longitudinales. A esto se suma el descenso de las plataformas inferiores de los carros de avance.

En la margen brasileña prosiguen el hormigonado de contrapesos sobre las pilas 15 y 16, la construcción de la losa superior en los vanos laterales, además de la colocación de cordones y barandas de protección en el viaducto de acceso.

La futura conexión, financiada por Itaipú Binacional, margen paraguaya, tendrá 1.294 metros de longitud, un tramo atirantado de 632 metros y un vano principal de 350 metros. Su construcción está a cargo del Consorcio Binacional PYBRA, integrado por Tecnoedil Constructora S.A., Constructora Cidade Ltda. y Paulitec Construções Ltda.

Esta obra representa una inversión de G. 684.615.904.566 y está bajo la fiscalización del Consorcio PROINTEC y la supervisión del Ministerio de Obras Públicas y Comunicaciones (MOPC).

 Fecha: 23 de julio de 2026