El río Pilcomayo todavía no registra repuntes significativos, una condición que favorece los trabajos de limpieza, ampliación y profundización de cauces, con avances de entre el 80% y el 90% en algunos frentes.
Así lo informó hoy el director de la Comisión Nacional de Regulación y Aprovechamiento Múltiple de la Cuenca del Río Pilcomayo (CNRP), Darío Medina, quien señaló que las intervenciones impulsadas por el Ministerio de Obras Públicas y Comunicaciones (MOPC) se extienden desde la Embocadura hasta los esterales de General Díaz.
“Todavía no se ha tenido repunte en el Pilcomayo”, afirmó Medina, al explicar que esta situación permite continuar las tareas con maquinaria pesada en canales y paleocauces que podrían resultar más difíciles de intervenir durante la temporada de crecidas.
Trabajos desde la Embocadura
Uno de los principales frentes se concentra en el punto de ingreso del agua al territorio nacional, donde continúan la remoción de sedimentos y el acondicionamiento del canal de toma.
Estas tareas corresponden al Lote 1, adjudicado a Tocsa S.A., que abarca 185 kilómetros desde el Hito 1, en Esmeralda, hasta Mistolar, e incluye el mantenimiento y la profundización del cauce hasta el kilómetro 7.
El titular de la CNRP destacó que el canal Meyer ya está preparado para recibir el caudal cuando se produzca el próximo repunte del Pilcomayo, mientras prosiguen las labores en otros sectores de este tramo.
Intervenciones hacia General Díaz
Por su parte, el Lote 2 comprende 375 kilómetros entre Mistolar y Fortín Caballero, con actividades de ampliación, mantenimiento e interconexión de canales, cauces y cañadas, además de mejoras en caminos vecinales.
A cargo del Consorcio Fortín General Díaz, integrado por L.T.S.A. y Black S.A., las maquinarias operan actualmente en establecimientos de la zona de General Díaz, con intervenciones previstas en terrenos de la familia Luthold y una posterior continuidad hacia el sistema Montelindo.
Contingencia y caminos de acceso
De manera complementaria, el Lote 3, adjudicado a Hugo Oscar Navarro Ruíz Díaz, contempla un plan de contingencia que abarca desde el Hito 1, en Esmeralda, hasta Fortín Caballero.
Este componente incluye mantenimiento de caminos, colocación de alcantarillas, construcción de tajamares, pozos someros y puentes, así como la limpieza de las estructuras de Cacique Sapo durante los periodos de riada, para favorecer el acceso y las operaciones en la zona.
Condiciones previas a las crecidas
En cuanto al comportamiento hidrológico, Medina precisó que las precipitaciones recientes no alcanzaron de manera significativa la cuenca alta del Pilcomayo, situada en los Andes bolivianos, principalmente en los departamentos de Potosí, Chuquisaca y Tarija.
Según las mediciones citadas, el nivel en Villa Montes permanece por debajo de un metro, mientras que en Misión La Paz-Pozo Hondo alcanza aproximadamente tres metros, registros que corresponden al periodo de aguas bajas.
Finalmente, estimó que los primeros pulsos de agua podrían llegar a comienzos de diciembre, por lo que las empresas contratistas aprovecharán las condiciones actuales para mejorar el escurrimiento antes de las crecidas. «La idea es continuar estos trabajos», puntualizó el director.
Fecha: 15 de octubre de 2026




