Proyecto piloto de hornos mejorados para alfarería entra en su etapa final

 

El proyecto piloto de hornos mejorados para alfarería, impulsado por el Ministerio de Obras Públicas y Comunicaciones (MOPC) a través de su Viceministerio de Minas y Energía (VMME), ingresa a su etapa final. La iniciativa busca mejorar las condiciones de trabajo de los artesanos y reducir el impacto ambiental en Areguá, Itá y Tobatí.

Además de optimizar el uso de la energía en los procesos alfareros, el proyecto apunta a generar un impacto positivo en la economía local.

Capacitación y transferencia de conocimientos

Como parte de la implementación, se desarrolló el taller de capacitación “Fuego y Tierra”, que permitió articular el trabajo con actores locales y fortalecer las capacidades de jóvenes artesanos de Areguá.

En estos espacios, participantes de entre 18 y 35 años utilizaron los hornos mejorados instalados en la Escuela de Cerámica El Cántaro, BioEscuela Popular, para sus prácticas formativas.

Los módulos incluyeron contenidos sobre preparación de arcilla, técnicas de modelado, producción y quema eficiente, además de esmaltado y acabados. La iniciativa contó con el apoyo de la Fundación José de la Sobera y el Instituto Paraguayo de Artesanía (IPA), gestionado por los responsables de El Cántaro.

Evaluación técnica en curso

En esta fase final, el equipo del VMME, en conjunto con la FUCEN, realiza mediciones en los sitios de implementación, específicamente en el taller CEPROCA y la BioEscuela El Cántaro.

Estas evaluaciones permitirán identificar aspectos técnicos y operativos de los hornos, como la reducción de emisiones y el menor consumo de biomasa (leña), entre otros indicadores de desempeño.

Con los resultados obtenidos se elaborará un informe técnico que servirá de base para replicar la iniciativa a mayor escala, con la proyección de incorporar hornos mejorados en más de 480 talleres identificados en el último censo de la FUCEN/UNA.

Proyección y antecedentes

La experiencia acumulada permite identificar con mayor precisión las necesidades del sector, adaptar los modelos a los sistemas de producción y documentar los beneficios económicos, ambientales y sociales de esta tecnología.

Un antecedente de esta metodología es el proyecto de cocinas mejoradas Tata Pirirí, que ya cuenta con 3.500 unidades instaladas en el marco del programa PROEZA. Esta iniciativa fue posible a partir de los resultados de un proyecto piloto previo, desarrollado por el VMME con apoyo del Banco Interamericano de Desarrollo (BID).

 Fecha: 10 de abril de 2026