Más que una conexión entre Paraguay y Brasil, la construcción del Puente de la Bioceánica se ha convertido en un motor para la economía del Alto Paraguay. Durante el periodo de mayor actividad generó más de 500 puestos de trabajo y, ahora que se encuentra en su fase final, continúa promoviendo la contratación de mano de obra, servicios y proveedores locales.
Según datos del Consorcio Binacional PY-BRA, responsable de la obra, en los momentos de mayor intensidad participaron alrededor de 500 personas, entre ingenieros, arquitectos, técnicos, operarios especializados y personal de apoyo. Actualmente, unos 250 trabajadores, incluidos contratistas y subcontratistas, siguen abocados a las últimas tareas de esta infraestructura estratégica.
Empleo e inclusión
El proyecto también abrió oportunidades para diferentes sectores de la población. Trece integrantes de la comunidad Ayoreo se incorporaron a las obras, al igual que entre 15 y 20 mujeres que cumplen diversas funciones. Actualmente, el 93,6 % de los trabajadores son paraguayos. El plantel incluye, además, trabajadores paraguayos y extranjeros, entre ellos 15 brasileños y un venezolano.
Paralelamente, el componente de Seguridad Industrial y Salud Ocupacional (SySO) permitió capacitar permanentemente al personal en primeros auxilios y rescate en altura. Esta preparación resultó fundamental para realizar con seguridad labores a más de 140 metros, nivel que alcanzará la estructura una vez concluida.
Recta final de la obra
Al cierre de junio, el puente registra un avance cercano al 90 % y la unión física de sus dos extremos se prevé para los próximos días. Tendrá 1.294 metros de longitud, un tramo atirantado de 632 metros y un vano principal de 350 metros, consolidándose como uno de los mayores desafíos de ingeniería ejecutados en el país.
Impulsado por el Ministerio de Obras Públicas y Comunicaciones (MOPC), el Puente de la Bioceánica constituye una pieza clave del Corredor Vial Bioceánico, una red logística de aproximadamente 2.396 kilómetros que conectará los océanos Atlántico y Pacífico a través de Brasil, Paraguay, Argentina y Chile.
En territorio paraguayo, esta conexión fortalecerá la integración del Chaco con puertos y pasos fronterizos, potenciando el comercio, la producción y el crecimiento económico.
Fecha: 13 de julio de 2026



