Con juegos, libros, alimentos y mucho cariño, fue inaugurado el quinto Centro de Atención Integral a la Primera Infancia (CAIPI) del país. El nuevo espacio permitirá que niños y niñas reciban cuidado integral mientras sus padres trabajan con mayor tranquilidad.
San Juan Nepomuceno vivió una mañana distinta. De esas que no solo se inauguran con cintas, discursos y fotografías, sino también con risas pequeñas, pasos curiosos y miradas de padres que, entre la emoción y el alivio, sienten que algo importante comienza para sus familias.
El Gobierno del Paraguay, a través del Ministerio de Obras Públicas y Comunicaciones (MOPC), inauguró en esta ciudad del departamento de Caazapá el quinto CAIPI del país, un espacio de 850 metros cuadrados destinado al cuidado, la nutrición y la estimulación temprana de niños y niñas de 0 a 4 años.
Un alivio para las familias
Pero más allá de los números, la obra ya empezó a tener rostro: Lucas Benjamín, Luz Zamari, Manuel y tantos otros niños que llegaron de la mano de sus madres, padres y familiares para conocer el lugar que, desde ahora, también será parte de su crecimiento.
“Estamos felices, emocionados”, dijo Jazmín Álvarez, mamá de Lucas Benjamín, de casi tres años. Para ella, como para muchas madres trabajadoras, la apertura del centro representa una oportunidad concreta. “Trabajo, pedí un ratito de permiso para acompañarle hoy”, contó, mientras observaba el nuevo espacio donde podrá dejar a su hijo con seguridad.
La frase se repitió de diferentes maneras entre los presentes: tranquilidad. Tranquilidad para trabajar, para salir, para saber que los niños estarán cuidados. Liz Mabel Espinoza, cuidadora del centro, lo resumió con sencillez: “Este es un servicio para niños, para que sus mamis puedan salir a trabajar y puedan dejar tranquilos a sus niños”.
Dentro del CAIPI, los juguetes llaman la atención a primera vista, pero el servicio va mucho más allá del entretenimiento. Hay libros de cuentos, música, espacios de aprendizaje, alimentación y acompañamiento. “Van a recibir cuidado, atención, alimentos; van a poder almorzar, desayunar”, explicó Liz Mabel, quien destacó que la paciencia será una de las herramientas principales en el día a día con los pequeños.
El centro recibirá a niños desde los 4 meses hasta los 3 años y 11 meses. En cada sala, la idea es que el cuidado se convierta también en aprendizaje, juego y desarrollo. Como dijo Natalia Zarza, tía de Manuel, “va a aprender muchas cosas acá”, mientras el pequeño se preparaba para ingresar a su nuevo espacio.
La alimentación, primordial
La cocina también empezó temprano su tarea. Allí, Karen Santander, encargada de preparar los alimentos, contó que el menú del día incluía sopa de verduras y soyo, una elección perfecta para el clima fresco. “Hay un menú elaborado por una nutricionista”, explicó. Para los bebés, las comidas serán adecuadas a su edad; para los más grandes, habrá preparaciones nutritivas como vorí vorí, tallarín y otros platos habituales en el hogar.
“Lo que una criatura comería en su casa, va a venir a comer acá”, afirmó Karen. Pero enseguida agregó el ingrediente que no figura en ninguna planilla nutricional y que, sin embargo, todos entienden: “amor y cariño”.
Para Norma Duarte, madre de Luz Zamari, quien está por cumplir un año, la inauguración tiene un valor especial. Ella siguió de cerca el proceso de construcción y hoy celebra el resultado. “Muy lindo, muy interesante. Nos ayuda mucho a las madres que día a día luchamos para trabajar”, expresó emocionada. Su agradecimiento fue directo: “Muy agradecida”.
La misma sensación compartió Miguel Resquín, papá de Manuel. Para él, el CAIPI era una necesidad largamente sentida en la ciudad. “Hacía demasiado falta ya para San Juan Nepomuceno”, señaló. También destacó la importancia de saber en qué manos quedan los hijos: “Para dejar a la criatura tenemos que saber todo eso: en manos de quién le vamos a dejar, qué van a comer”. Tras recorrer el lugar y conocer los servicios, su conclusión fue clara: “Es una muy buena oportunidad para el chico, para su desarrollo, en todos los sentidos”.
La obra fue ejecutada por la empresa Sociedad Constructora Chaco, con fiscalización de Hidrocontrol S.A., y representó una inversión de G. 3.019.667.422. Todo esto, como parte del Programa Nacional de Atención Integral a la Primera Infancia “Semillas del Futuro”, que prevé la construcción de 50 centros en los 17 departamentos del país.
Esta primera etapa contempla 20 centros distribuidos en dos lotes, con financiamiento de la Fundación Parque Tecnológico Itaipú – Paraguay. Además de los CAIPI, el programa incluye bebetecas y bibliobuses, iniciativas que buscan beneficiar a unos 280.000 niños y niñas por año a nivel nacional.
En San Juan Nepomuceno, el nuevo CAIPI ya no es solo una obra inaugurada: es un lugar donde las familias encuentran apoyo, los niños reciben cuidado y la comunidad empieza a sembrar, desde la primera infancia, una parte importante de su futuro.
Fecha: 18 de junio de 2026




